![]() |
![]() |
| REVISTA | ÁBACO DIGITAL | TALLER LITERARIO | OFERTAS Y SUSCRIPCIONES | AUTORES | CINE, ARTE Y LITERATURA |
| Los Estudios CTS En
Europa. Perspectivas Actuales Luis Aparicio Muñoz Describir en unas pocas páginas el panorama actual de los estudios de " Ciencia, Tecnología y Sociedad " (CTS) en Europa, exige reducir y simplificar la diversidad que les caracteriza. Nos limitaremos, por tanto, a comentar sus líneas de investigación más específicas y algunos aspectos relativos a la institucionalización de estos estudios en el ámbito europeo. Finalmente, la síntesis del contenido de la última conferencia conjunta de la Society for Social Studies of Science (SSSS) y la European Association for the Study of Science and Technology (EASST) celebrada en Viena a finales del pasado mes de Septiembre, servirá como ejemplo del estado de dichos estudios en la actualidad. Entendemos por estudios europeos " típicamente " CTS aquellos estudios interdisciplinares que han ido surgiendo en Europa a raíz del desarrollo de la investigación sobre las relaciones entre el ámbito científico-tecnológico y el mundo social. Así pues, aunque los estudios CTS ocupen un espacio "fronterizo" que comparten con diferentes ciencias, lo que les caracteriza es precisamente el hecho de ser fruto de la extensión y confluencia de diversas disciplinas con el fin de dar cuenta de la complejidad de dichas relaciones. ¿Cómo se articula, entonces, la interdisciplinariedad del enfoque específicamente CTS? Por el hecho de situar en un mismo plano los factores científico-tecnológicos y los factores sociales, subrayando así su interrelación. Existen enfoques disciplinares que tratan también las relaciones entre la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad. Ahora bien, cuando se considera el " continuum " Ciencia-Tecnología-Sociedad, y aunque se mantengan ciertas diferencias de " acento ", las fronteras interdisciplinares se difuminan. En el caso europeo, por ejemplo, se suelen situar los orígenes disciplinares de los enfoques CTS en la Sociología y la Economía: la ruptura con la Sociología " Mertoniana " de la Ciencia a partir de los años setenta y la crítica a los modelos lineares de explicación del desarrollo tecnológico. Y así, el " programa fuerte " de la Escuela de Edimburgo y el Programa Empírico de Relativismo (EPOR) de la Escuela de Bath (el constructivismo social), en cuanto que subrayan la constitución social del conocimiento, son considerados como los principales antecedentes del enfoque específico CTS. Sin embargo, están lejos de afirmar la interacción entre los factores sociales y científico-tecnológicos. La consideración del " continuum " de las relaciones entre la Ciencia la Tecnología y la Sociedad sería llevada a cabo por desarrollos menos disciplinares, cuya aparición coincide con un cambio de orientación hacia los aspectos técnicos en el seno de la propia Sociología. Es el caso de la Sociología de las Técnicas, mucho más heterogénea que la Sociología de las Ciencias de la que surge, y que está íntimamente relacionada con el nacimiento de los estudios CTS. Los estudios sobre la práctica científica (los llamados estudios etnográficos de la ciencia o de la " ciencia en acción "), también en los orígenes de los enfoques CTS, señalarán igualmente, por ejemplo, la importancia de los artefactos, de las intermediaciones técnicas, de los saberes tácitos, de las " inscripciones ", en la producción y difusión de lo que llamarán a partir de entonces las ciencias (en plural). Siendo la frontera entre Ciencias y Tecnologías cada vez menos clara (la llamada " Tecnociencia "), la diferencia en el estudio de unas u otras será entendida como una cuestión de escala que algunos investigadores utilizarán indistintamente. La Sociología de las Ciencias y de las Técnicas resultante, en la medida en que declarará no tomar partido a prioiri por ningún punto de vista privilegiado en el estudio de las relaciones Ciencia-Tecnología-Sociedad, dejará de ser propiamente " Sociología ". La integración académica de los dominios de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad propia de los estudios CTS puede ser entendida, por tanto, como consecuencia de la introducción de los factores sociales en el estudio de la Ciencia y la Tecnología a través del estudio de ésta última. Al igual que ocurriera con la ciencia, el objetivo era " abrir la caja negra " del desarrollo tecnológico. El hecho de mostrar claramente su configuración social y la facilidad para evidenciar los efectos producidos en la sociedad hacían del estudio de los " híbridos sociotécnicos " un punto de vista privilegiado para observar la interrelación existente en el interior del " tejido sin costuras ". Paralelamente, el interés por el estudio teórico de la tecnología se verá acompañado también por el de una práctica CTS en el campo de la gestión, la evaluación y el control del desarrollo tecnológico, hasta entonces patrimonio casi exclusivo de la Economía, en su contexto industrial, y de las Ciencias Políticas en su contexto público. *** La aplicación del enfoque específicamente CTS al estudio de la tecnología pretendía evitar tanto el reduccionismo social como el técnico. Para ello, en vez de tratar de explicar las causas de un determinado resultado, la estrategia consistía en describir las acciones, las relaciones que conformaban socialmente una tecnología dada. Es decir, seguir los procesos. Con la aplicación del " principio general de simetría " (Callon 1986), se ponía de relieve además que los " artefactos " también afectan a la sociedad y no sólo son conformados por ella. Ello implicaba no limitarse al artefacto como unidad de análisis, sino a lo que se dará en llamar " conjuntos ", " sistemas " o " redes " sociotécnicas. De este modo se tenían presentes ambos lados, el social y el técnico. ¿Cuál de ellos debería ser considerado como el más determinante ? ¿Están los efectos previamente incorporados en la constitución social de las tecnologías o son por el contrario los artefactos tecnológicos quienes determinan en última instancia el desarrollo de los híbridos sociotécnicos ? El hecho de usar una escala local, sin hacer referencia final " a la sociedad en su conjunto " les permitiría evitar también ambos determinismos, el social y el tecnológico. En Europa, los " estilos " teóricos más característicos de este movimiento los encontramos actualmente entre los seguidores del programa SCOT/TCOS, cuyo foco de producción más importante está situado en los Países Bajos (en torno a las Universidades de Amsterdam, Maastricht y Twente) y los de la Teoría del Actor-red (ANT) del Centro de Sociología de la Innovación (CSI) de la Escuela de Minas de París. En los dos casos se produce una cierta integración de las disciplinas que hemos situado en el origen de los enfoques CTS, la Economía y la Sociología. Hay, de todas formas, una literatura ANT " para economistas " junto a la que se dirige más bien a los " científicos sociales ", y existe una específica orientación político-económica del programa " SCOT/TCOS ", la llamada " evaluación constructivista de tecnologías " (CTA). La construcción conceptual se realiza en ambos desde " estudios de caso " en torno a objetos tecnológicos concretos, lo que refuerza nuestra tesis de que es el estudio de la tecnología el que favorece la emergencia de los enfoques CTS más característicos. La Historia de la Ciencia y la Historia de la Tecnología actúan por tanto como elementos de integración. Se aplican esquemas causales múltiples y locales a parcelas concretas del complejo científico tecnológico y el resultado es la ausencia no sólo de " paradigma ", sino también de enfoque disciplinar privilegiado. Para el programa SCOT/TCOS, el desarrollo tecnológico, lejos de consistir en un aumento de eficacia intrínseco, depende de un proceso de variación y selección. El carácter impredecible y contingente de la tecnología es descrito por medio de modelos multidireccionales que muestran cómo ciertas variantes " sobreviven ". Establecen una clara división entre el interior y el exterior del " conjunto sociotécnico " y traducen el proceso en términos de problemas/soluciones dadas en un contexto local. Los " artefactos " (término que resume, en este caso, el de " conjuntos sociotécnicos ") tienen diferentes significados incorporados en su propia construcción y en la interpretación dada por y para diferentes grupos sociales (grupos de actores que comparten la misma representación del problema y la solución). La influencia del exterior queda pues reducida a la situación política y sociocultural que conforma sus valores y normas. La dinámica del cambio tecnológico es vista del siguiente modo : Un " artefacto " significa varios conjuntos de problemas y soluciones para diversos grupos relevantes. A lo largo del tiempo, los diferentes grupos relevantes tratan de imponer sus propios significados usando mecanismos de clausura. Intentan poner así fin a la controversia, lo cual lleva consecuentemente a la estabilización del " artefacto ". Bijker introdujo posteriormente la noción -a mi modo de ver un tanto confusa- de " marco tecnológico " para entender, sobre todo, los procesos de estabilización y atrincheramiento tecnológico (la continuidad del proceso). Definida como el espacio " en el que tienen lugar las interacciones alrededor de un artefacto " (Bijker 1995), se trataría de aquella estructura (el contexto cultural : normas, valores, técnicas...) que limita la acción de los grupos relevantes pero que es a su vez resultado de la interaccion de estos entre sí y con el artefacto. Puede haber, sin embargo, diferentes marcos tecnológicos confrontados a los que los actores pertenecen con diferente grado de inclusión y, por tanto, diferentes escenarios de desarrollo tecnológico en función de las relaciones de dominio entre los diferentes marcos. Por su parte, la Teoría del Actor-red tiene en consideración los diferentes niveles en los que se integran los individuos. Mantienen el foco de atención en los procesos de cambio que tienen lugar en el seno de la tecnociencia, estudiando aquello que -según afirman- es lo único observable : las huellas dejadas por objetos, argumentos, habilidades, etc. Es decir, las acciones. El resultado es que " grupos de geometría variable " entran en relación con " objetos de geometría variable " y ambos se transforman. El conjunto de entidades así interrelacionadas forman " redes " que se mantienen por medio de sus propias relaciones. Gracias a la existencia de dichas redes (establecidas en diferentes niveles y conectadas también entre sí), un actor es capaz de tomar prestada la fuerza de otras partes de la red y hablar o actuar en su lugar o con su apoyo. Para dar cuenta de las acciones que producen este complejo de relaciones, hacen desaparecer la distinción entre los términos centrados en la " realidad " social y humana, por un lado, y la " realidad " objetual y natural, por el otro. Como los artefactos también actúan, tratan simétricamente a los " actantes " humanos y no-humanos. Estos actantes no tienen límites fijos ni intereses asignados, sino que cada actante atribuye límites a los otros por medio de una operación de traducción, que es el principio de composición y conexión. Traducir es, por tanto, la manera de construir redes. Significa básicamente simplificar y yuxtaponer entidades para resultar indispensable (creando puntos de paso obligatorios entre los diferentes niveles), representar (en la figura, por ejemplo, de un portavoz) y desplazar (a través de movimientos de dinero, materiales, etc.). Las estrategias pueden ir de la seducción a la pura violencia en sucesivas fases : problematizar, interesar, enrolar y movilizar. La estabilización, la inercia y el cambio del desarrollo tecnológico se explican, por tanto, por este esfuerzo de construcción y consolidación de redes. La construcción social del conocimiento puede verse también desde la óptica de la confrontación entre el " saber experto " y el " conocimiento mundano ". En este sentido, un tercer tipo de enfoque CTS, también interdisciplinar, pero sin un desarrollo teórico tan homogéneo como los anteriores, es el del llamado Public Understanding of Science. Se trata más bien de una temática concreta que engloba los estudios que se centran sobre aquellos puntos de contacto entre el complejo científico-tecnológico y " el público " : estrategias de comunicación entre ambas esferas, " expertise ", políticas científico-tecnológicas, etc. La comunicación existente entre " la ciencia " (las ciencias o las tecnociencias) y " el público " modifica los conocimientos que circulan entre ambos polos y a sus propio mediadores. Las cuestiones principales tienen que ver, por una parte, con la manera en que dicha modificación se produce : vulgarización, reelaboración de contenidos, contextualización en el medio, aportaciones del saber local, etc. Y por otra parte, con las consecuencias : cómo los efectos son anticipados y percibidos por ambos lados y cómo las valoraciones consiguientes se modifican en su confrontación (especialmente, la noción de " riesgo "). Esto último constituye -como veremos más adelante- uno de los temas que despierta mayor interés actualmente dentro de los estudios CTS, en lo que supone una especie de vuelta a sus orígenes como " movimiento social ". Los economistas llevan ya unas cuantas décadas intentando " internalizar " los factores sociales y ambientales tanto en el proceso de producción como en el de desarrollo del producto para determinar el éxito o fracaso de las innovaciones tecnológicas. La " sociedad de riesgo " en la que vivimos ya no se contenta con las explicaciones en términos de " optimización del beneficio " o de libre juego de mercado entre la oferta y la demanda y rechaza o exige compensaciones ante el uso de ciertas tecnologías. Además, los últimos desarrollos de la " tecnociencia " han causado una gran confusión en el mundo académico y en el de la administración : las relaciones entre la investigación pura -si todavía puede llamársele así- y aplicada (las relaciones, por ejemplo, entre la universidad y la industria y el papel que deben jugar en ellas los poderes públicos), la cuestión de la apropiabilidad del conocimiento (especialmente en el campo de la biogenética), etc. Todo ello nos lleva a un renovado interés por las cuestiones de evaluación y política de las ciencias y las tecnologías que encuentra también su eco en éste tercer enfoque CTS. Señalamos anteriormente ciertas tendencias a la integración CTS en este sentido, como la Evaluación Constructivista de Tecnologías (Constructive Technology Assessment, o CTA). La CTA desplaza el centro de atención de la evaluación de tecnologías a la anticipación de impactos en una primera etapa de su desarrollo, subrayando la importancia de los actores " externos " al mismo. Se trataría de presentar no sólo un escenario difuso de los efectos posibles (negativos y positivos) en el momento de la aparición de una nueva tecnología, sino de articular también ese escenario difuso en paralelo al trabajo interno de desarrollo e introducirlo gradualmente en el nuevo entorno que se produce alrededor de la tecnología. Las cuestiones principales de fondo son, por tanto, las de la aceptación social y la adopción de tecnologías. La otra cara de la moneda, que es la que más interesa en los medios del Public Understanding of Science, sería la de la investigación de los métodos de participación, gestión, y control del desarrollo tecnológico por parte del " público ". Por ambas partes se nos incita a pasar de los microanálisis a los estudios a largo plazo y de escala macro. Es decir, a la política. Esta es -a nuestro modo de ver- la tendencia actual más generalizada en el conjunto de los estudios CTS (en consonancia, por otro lado, con la preocupación y el interés suscitado por la evolución del complejo cientifico-tecnológico en la sociedad actual). Tenemos, por tanto, tres perspectivas o escalas principales desde las que analizar el continuum CTS : desde la óptica de los actantes individuales que van formando mallas sociotécnicas de mayor o menor amplitud que le dan " sentido ", desde la de los grupos sociales que lo van configurando al mismo tiempo que son modificados en su interacción con y alrededor de artefactos concretos y desde el plano general del " público " (conjunto amorfo que está formado por individuos y por colectivos) que, siendo el objeto (abstracto) en torno al que el continuum toma forma definitiva, constituye la instancia última de decisión. Si bien estas tres perspectivas constituyen aún un enfoque emergente, puede decirse que las tres se han consolidado institucionalmente. Prueba de ello son la inclusión de múltiples proyectos en los programas marco de investigación de la Unión Europea (especialmente en el área socioeconómica), las asociaciones profesionales y universitarias, revistas y conferencias, los programas de estudios, etc. Nosotros nos limitaremos a hacer un breve comentario acerca de las actividades de la asociación EASST y un resumen del contenido del Máster ESST. *** La Asociación Europea de estudios CTS (European Association for the Study of Science and Technology, EASST), auspiciada anteriormente por la Maison des Sciences de l'Homme de París y con sede actualmente en Amsterdam, se crea en 1981. Distribuye entre sus asociados la revista del mismo nombre, organiza una conferencia general cada dos años (cada cuatro, conjuntamente con las 4S), diversos workshops (colabora también con los del NECSTS, Network of European Centres in Science and Technology Studies), y la escuela de verano anual para graduados. Es la réplica europea a la asociación americana de las 4S (Society for Social Studies of Science) El Máster " Sociedad, Ciencia y Tecnología en Europa ", en el que participan también la Universidad del País Vasco y la Universidad Autónoma de Madrid, depende de otra asociación, la ESST (European Inter-University Association on Society, Science and Technology). Se trata de un programa de estudios para graduados (hay otro para profesores) que consta de dos semestres y con el que se otorga un diploma europeo de tercer ciclo desde 1993. El contenido de la enseñanza del primer semestre, impartido generalmente en la lengua propia de cada país, es común a todas las universidades participantes. Superada esta primera etapa, los estudiantes pueden inscribise en cualquiera de las especializaciones ofrecidas por las diferentes universidades de la asociación. Los cursos de este segundo semestre son impartidos en inglés, que es también el idioma en que ha de redactarse la tesis de máster. Durante el primer semestre se imparten cinco modulos : problemas europeos CTS, cambio científico y técnológico desde una perspectiva histórica, práctica de la ciencia y la tecnología (que incluye un trabajo de campo en un laboratorio), globalización y regulación de la ciencia y la tecnología y políticas del conocimiento. En un principio existía una programación detallada semanalmente que incluía las lecturas necesarias, actividades, etc y que aseguraba. una formación común y simultánea en todas universidades de la red. Actualmente, cada universidad participante intenta adaptar este marco a sus posibilidades. Las ofertas de especialización varían de año en año y no se limitan a lo que nosotros hemos denominado " enfoque específicamente CTS ". Abundan los programas sobre economía de la innovación y política pública (con una gran tradición en ofrecer programas máster) y se ofrecen también otros sobre nuevas tecnologías, educación, cultura tecnológica, etc. . *** La conferencia 4S/EASST 2000 "Mundos en Transición: Tecnociencia, Ciudadanía y Cultura en el Siglo XXI", que tuvo lugar en Viena entre el 27 y el 30 de Septiembre pasados y en la que participaron unas 800 personas, constituye también una muestra de las principales líneas de investigación en curso. Al margen de las plenarias y subplenarias, mesas redondas, diversos encuentros y un workshop de la Asociación Europea de Sociología (ESA) y la Asociación Internacional de Sociología (ISA), las casi 200 sesiones de la conferencia fueron distribuidas en 12 áreas temáticas: Ciencia y Público (31 sesiones), Ciencia, Tecnología y Cultura (22 sesiones), Estudios sobre Tecnología (20 sesiones), Tecnologías de la Información y la Comunicación (20 sesiones), Innovación (18 sesiones), Sistema de Investigación en Transición (17 sesiones), Medicina/Genética (16 sesiones), Sociología de la Ciencia (15 sesiones), Medio Ambiente (13 sesiones), Ética (11 sesiones), Identidad (9 sesiones), y Filosofía de la Ciencia (4 sesiones). Por supuesto, las fronteras entre las áreas temáticas eran bastante difusas y algunas categorías cubrían de hecho un espectro mayor de lo que podría esperarse. No obstante, intentaremos extraer de su análisis algunas conclusiones generales del desarrollo actual de los estudios CTS en Europa y de sus centros de producción principales. La heterogeneidad de enfoques y temas era claramente el caso del área temática que concentraba un mayor número de sesiones, Ciencia y Público. Se trataba por tanto del área más representativa, con una extensión mayor que la habitual en el campo del Public Understanding of Science (PUS). Fueron presentadas diversas comunicaciones relativas a la vulgarización científica, visiones y actitudes frente a las ciencias, expertise, ciencia y arte o comunicación (exposiciones, museos) pero, además, gran parte de las discusiones giraron en torno a inseguridad y riesgos, contaminación, o biotecnología. También dentro de este área temática, ocho sesiones versaron sobre la temática general de la conferencia, lo que subraya la importancia que se le atribuía: "Políticas de la Naturaleza", "Naturaleza, Política y Relaciones Expertos/Profanos", "Tecnociencia y Ciudadanía", "Políticas de Popularización" y "Democracia y Participación Pública" -i.e., temas característicos de lo que hemos caracterizado anteriormente como las nuevas orientaciones de los estudios CTS europeos. La elección del título de la conferencia (" Mundos en Transición: Tecnociencia, Ciudadanía y Cultura en el Siglo XXI ") y el hecho de mantener la sede en Austria a pesar de la situación política en aquel país es ya bastante significativa. Según el texto de presentación, el mayor desafío para los estudios CTS al final del segundo milenio consiste precisamente en comprender cómo la Ciencia y la Tecnología están implicadas en los procesos de cambio y transformación que están "reconfigurando" nuestro mundo. El actual proceso de profunda transformación tecnocientífica -afirma el texto- supone que las fronteras se renegocian, las ideas se reformulan, las relaciones institucionales se redefinen y las identidades se ajustan. Y fueron precisamente la Ciudadanía, la Cultura y la Identidad los temas elegidos para representar dichos cambios. En efecto, el objetivo primero de la conferencia era el de indagar sobre las consecuencias del desarrollo tecnocientífico para las estructuras institucionales, la política y el poder, el gobierno y la ciudadanía en un mundo globalizador al mismo tiempo que, recíprocamente, estos nuevos contextos acomodan las innovaciones científicas y tecnológicas. Gran parte de las sesiones podían haber sido clasificadas, por tanto, dentro del área de Ética. No sólo no era así, sino que dentro de ésta área de Ética se incluían además diversas sesiones que podían haberse tratado también en Medicina/Genética, Medio Ambiente o en Tecnologías de la Información y la Comunicación. De todas formas, las distribución de las sesiones en las diferentes áreas temáticas no significaba un menoscabo por las cuestiones de carácter ético. Más bien mostraba un entrecruzamiento de las diversas áreas en el que los aspectos éticos - especialmente evaluativos - servían de trasfondo común. También Ciencia y Público comprendía temas de Medio Ambiente, Tecnologías de la Información y la Comunicación y Medicina/Genética. Y si tanto Ética como Ciencia y Público se entrecruzaban con Medio Ambiente, otro tanto ocurría respecto de este campo. De igual modo que había en él referencias a cuestiones médicas, genéticas, o económicas propias de otras áreas, se trataron temas relativos a la polución, clima, basura, recursos, globalización, manipulación genética etc. que remitían claramente a cuestiones éticas y de participación pública. La situación no era muy distinta en Ciencia, Tecnología y Cultura, que con 22 sesiones era otra de las áreas principales: relaciones entre público y los expertos, aspectos médicos (terapias, transplantes, cuerpo, tratamiento de la muerte...), Tecnociencia, instrumentación, lenguaje, reflexividad, biotecnología, globalización, particularidades nacionales... o en Medicina/Genética y Sistema de Investigación en Transición, en los que se hacía también referencia a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. ¿Qué concluir de todo este embrollo? Más allá de la mera superioridad numérica de ciertas áreas, que podía ser debida a cuestiones de carácter práctico, lo que podemos constatar es lo recurrente de algunos temas, al margen de la " especialización " o los grupos de referencia y la escasa representatividad de los enfoques disciplinares. Respecto de ésto último, sirva como ejemplo el caso de la Filosofía de la Ciencia: escasamente cuatro sesiones dedicadas a la comparación entre la Hermenéutica y el Constructivismo Social. La Sociología de la Ciencia no le distaba mucho tampoco, pues la mayoría de las 15 sesiones de este área no fueron objeto de un tratamiento " disciplinar ": Estudios Sociales de las Finanzas (otro punto de encuentro entre Sociología y Economía por parte del CSI), prácticas de laboratorio, estudios de género, perspectivas teóricas CTS... La excepción a esta falta de representatividad de los enfoques disciplinares venía - como ya es habitual - de los estudios de carácter económico y de política pública, agrupados principalmente en el área de Innovación. En lo que concierne a la temática, es de destacar cómo las investigaciones en curso reflejan las preocupaciones y los intereses de la sociedad actual: tecnologías de la información y la comunicación (el último trabajo de Bijker sobre educación y multimedia, por ejemplo) medio ambiente, ingeniería genética, medicina... Lo cual explicaría el predominio de las áreas temáticas más abiertas como Ciencia y Público y Ciencia, Tecnología y Cultura. La importancia de los temas médicos queda puesta de manifiesto más todavía si tenemos en cuenta, por ejemplo, el hecho de que varias sesiones dentro del área de Identidad y en las que participaban autores como M. Callon (otro equipo del CSI), J. Law o T. Pinch (en este caso para analizar la importancia de los usuarios en el desarrollo de los medios de comunicación), mezclaban cuestiones políticas y biomédicas. Comentario aparte requiere el área de Estudios sobre Tecnología. Evidentemente, la mayoría de las sesiones de la conferencia presentaban estudios en los que de una manera u otra la tecnología jugaba un papel esencial. La presencia de la categoría general junto a subdivisiones que le eran propias, no hace sino confirmar precisamente lo que subrayábamos anteriormente al hablar de la emergencia de los enfoques " específicamente CTS ": que son los trabajos sobre la tecnología los que han marcado la pauta de su evolucion. Bajo la rúbrica Estudios sobre Tecnología se congregaban aquellos otros estudios que todavía no han alcanzado el grado de independencia o de interés demostrado en torno a otros temas. Por lo tanto, el contenido de la conferencia de Viena confirma en líneas generales nuestro comentario anterior sobre los estudios CTS europeos. La tendencia actual viene marcada por una clara reorientación hacia cuestiones de carácter práctico que exigen ir más allá de los análisis " micro " y que incorporan al público no sólo como factor de explicación, sino también como elemento de control. La tecnología se reafirma como elemento rmediador entre el conocimiento y la acción social, como el lugar donde las fronteras son menos claras, como el lugar donde se concretizan las posibilidades y también los riesgos. Pues es el gobierno del desarrollo tecnológico lo que parece ser la tarea más urgente y es en los espacios difusos que rodean las tecnologías concretas donde la intervención parece más factible. La construcción conceptual consiguiente responde, una vez más, al propio desarrollo científico-tecnológico y a la mezcla entre preocupación e interés que dicho desarrolo despierta en la sociedad actual. Una de sus principales consecuencias teóricas consistirá precisamente en la eliminación de las fronteras existentes entre la Naturaleza y la Sociedad o, dicho de otro modo, entre la Ciencia y la Política. Para terminar, fijándonos en la representación de cada país en la conferencia de Viena, podemos hacernos también una idea sobre los centros principales de producción de estudios CTS en Europa. Los Países Bajos, de una gran importancia ya desde la fundación de la asociación EASST (aproximadamente, la mitad de los participantes en el primer encuentro de la asociación eran neerlandeses), ofrecen cursos de grado y de postgrado en CTS y son sede de diversas instituciones, encuentros, etc. No es de extrañar, pues, que estuvieran representados por casi un centenar de personas (venidos principalmente de Twente, Maastricht y Amsterdam). En número similar participaron los británicos, continuando con los estudios del constructivismo social o la evaluación de tecnologías que ellos mismos instauraron, pero también con aportaciones importantes, por ejemplo, en el dominio del public understanding of science, (Edimburgo, Sussex, Brunel-CRICT, Lancaster...). La presencia escandinava era un poco más nutrida, lo que muestra que estos países del Norte de Europa se interesan cada vez más por los estudios CTS, aunque sea sobre todo por la vía de la Economía y la Política Pública (Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega-NTNU, Universidad de Oslo-UIO, Universidad Técnica de Dinamarca, La Linköping de Suecia o el grupo de estudio sobre la tecnología-VTT de Finlandia, por citar las más destacadas).
BIJKER, W.E. (1995): On Bikes, Bakelite and Bulbs: Towards a Theory of
Socio-Technical Change, MIT Press, Cambridge (Mass.). |
|
|||||||||||||||||||||||||||
| PROYECTO EDITORIAL | CREDITOS Y COPYRIGHT | PUBLICIDAD | CONTACTO | ENLACES | ||||||||||||||||||||||||||||