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Ramón Caride Ogando
Arquelogías de la memoria
Ayer
Nada.
Y a veces esta palabra
lo resume todo
Silencio.
A pesar de tanto ruido
y del hedor que desprenden
las ilusiones podridas.
El tiempo pesa asfixiante.
El espacio es un concepto irreal
en la soledad.
Nada.
Y a veces el vacío
lo llena todo.
Cuando faltas tú.
Sucesión
Incesante vaivén.
Las hojas brotan y acaban
como las flores
Renacer y final.
como el viento
desaparecemos
para volver
Amor eterno
en otro tiempo y lugar.
Quizás
incesante resurgir
o tal vez final,
término de los sentimientos,
automática mentira
de un miedo rutinario.
Alfabética soledad.
Estrellas rotas.
Azul y sol
Lcs olivos retorcidos
hacen nudos
al cuello del aire inmóvil.
En la estepa de luz y polvo
las miradas divergentes
estudian
el horizonte incierto
donde tierra y cielo
se confunden.
Acechos
El humo se deshilacha en las esquinas,
agonía de cuerpos encerrados.
Un hambre de vivir recorre las aceras
y se camufla detrás de los semáforos.
Incógnita sombra
de lo que nunca vino nos trae
a veces aromas fugitivos.
Es el final de un siglo como siempre
el principio.
Es el año dos mil
es decir Madrid o nada.
Tú sabes
«en mi amor hay otras cosas»
... pero tú sabes
que sentirnos unidos
por esta manía irreprimible de vivir
nos redime
de tantas miserias cotidianas
que respiramos
pero tú sabes
que en realidad nada acaba
y nunca
es una palabra más
en el diccionario
... pero sabemos bien
que en los ojos hay océanos
y en los pechos nace la luz
para calentar un mundo oscuro
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