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Arqueología Industrial.
PRESENTACIÓN
La revista ÁBACO inició su andadura en el año 1986
con diversos artículos sobre el patrimonio industrial. Las actividades
mineras y fabriles herederas de la segunda revolución industrial
proseguían, en aquel entonces, su lento declinar ante los cambios
de las nuevas tecnologías, los nuevos productos, los nuevos procesos
de la globalización económica que afectaban a las regiones
españolas de antigua industrialización, tanto como a otras
de igual signo en Europa y en el resto del mundo. En 1992 publicamos un
número extra sobre Arqueología Industrial, que rápidamente
se agotó, demostrando el gran interés por esta nueva disciplina.
En 1997 sacamos otra publicación sobre Patrimonio Industrial, Museos
y Desarrollo Local, que confirmó el creciente interés de
numerosos lectores, curiosos y estudiosos por la Arqueología Industrial,
ya sea desde el campo de la historia, la arquitectura, la ingeniería,
la economía, la naturaleza, las técnicas productivas, las
relaciones sociales, la memoria del trabajo, la cultura material.
En 1999, ya en el final de este siglo xx, reincidimos en el intento. La
Arqueología Industrial se ha convertido casi en un movimiento más
que en una disciplina académica. La celebración en septiembre
de 1998 en La Habana del II coloquio internacional sobre Rescate, Preservación
y Uso del Patrimonio Industrial puso de manifiesto la amplitud e importancia
internacional de los trabajos y políticas acerca del patrimonio
industrial. Por eso, traemos a colación un conjunto de artículos
que ofrecen un panorama diverso en el marco geográfico, plural
e interdisciplinario en su análisis y enfoque, que creemos pueden
convertir a este número de ÁBACO en una publicación
de referencia en esta materia. Desde lo específico de las regiones
españolas, pasando por los testimonios europeos del Reino Unido,
Francia, Portugal, Bélgica, cruzando el charco para llegar a Uruguay
y complementado con un elenco del interesante patrimonio industrial de
Cuba a partir de cuatro considerandos sobre esta Isla. En resumen, un
espejo donde observar las luces y sombras de la conservación, el
estudio y la puesta en valor de los monumentos, vestigios y huellas industriales
de la primera y segunda revolución industrial, considerados ya
como nuevos bienes culturales equiparados al patrimonio histórico
y cultural clásico. Despreciado hasta fechas recientes, hoy todavía
amenazado por la ignorancia y por las reconversiones y adaptaciones de
nuestra sociedad, el patrimonio industrial es objeto de un verdadero descubrimiento
para muchos ciudadanos. Su reutilización y valorización
en museos, equipamientos colectivos, centros de interpretación,
nuevos usos productivos para estas antiguas estructuras, despierta la
curiosidad científica e intelectual de un cada vez mayor número
de viajeros e interesados, en un ejercicio de turismo cultural que supone
una nueva creación de riqueza y bienestar en lo que antes parecía
una pesada carga para empresas y administraciones públicas.
Esta nueva mirada sobre la Arqueología Industrial, nos invita
a acercarnos a los testimonios de nuestra memoria, a ver como los paisajes
urbanos y rurales han sido fabricados para las necesidades de producir.
Los actores de este reconocimiento son en este caso personas con amplia
trayectoria en el estudio y divulgación del patrimonio industrial,
cultural y natural: Eusebi Casanelles, Julián Sobrino, Lorna Davidson,
José Manuel Lopes Cordeiro, Patrick Viaene, María Fernanda
Fernández, Asunción Feliú, Miguel A. Álvarez
Areces, Rosario Ibáñez, Víctor Vázquez, Alberto
Tisnés, Ana Cristina Perera Escalona, Ada Hevia, José Gómez,
Reynaldo Fleites. A todos ellos nuestro agradecimiento por su inestimable
colaboración, confiando en que los lectores nos presten, como mínimo,
similar atención a nuestras precedentes publicaciones en este ámbito
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